
La solidaridad es uno de los principios básicos de la concepción cristiana de la organización social y política, y constituye el fin y el motivo primario del valor de la organización social. Su importancia es radical para el buen desarrollo de una doctrina social sana, y es de singular interés para el estudio del hombre en sociedad y de la sociedad misma.
La solidaridad tiene su origen en el amor fraterno entre las personas. Muchos de los problemas que hoy nos agobian, se deben causas de dinero y otras sociales que pueden solucionarse si practicamos de manera eficiente y decidida, la solidaridad.
Los seres humanos vivimos en sociedades y, por tanto, en ocasiones no es posible que nos desarrollemos y realicemos al margen de los otros con quienes compartimos.
Al ver la miseria por la que atraviesan incontables hombres y mujeres que habitan en los países pobres del mundo, resulta moralmente imposible permanecer indiferentes. Las exigencias propias del amor a la humanidad, nos obliga como personas de bien y como ciudadanos, a mantener una actitud de servicio solidario hacia los que viven la pobreza.
No es tampoco posible dejar pasar el aumento de la delincuencia, la violencia, dentro y fuera de los hogares, la explotación de los más débiles (niños, mujeres, ancianos) y necesitados, los inumerables enfermos que carecen de atención médica y de medicamentos, aumento de los desempleados, una mal que actualmente también vemos, etc.
Solidaridad es todo lo que hace falta en este mundo para que sea perfecto y armónico. Donde sea posible el buen vivir para todos los que lo habitamos, y la maldad desaparezca.
Vía: Trabajo de Formación Cíviva.
2 Comments:
Gracia por tu reflexión y estupendo artículo amigo, ha sido una iniciativa que ha demostrado que la solidaridad está en los corazones.
Pronto estarán todos los post enlazados.
Un abrazo
Hola Deybi, veo que somos muchos los que participamos en esta iniciativa. Ha sido todo un éxito.
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